El sistema informático de protección de datos pretende ser prácticamente infalible y utiliza la encriptación cuántica. El sistema permite que en el caso de que se produzca algún intento de intercepción “se creen de manera inmediata una serie de interferencias detectables”, que permitirían sustituir la clave antes de que pueda ser intervenido el sistema por algún hacker.
La información viaja contenida en propiedades cuánticas de los átomos, por lo que en el caso de que hubiese cualquier observador ajeno siguiendo el sistema, sería detectado de manera inmediata y alteraría su contenido. “Se puede establecer un canal de comunicación entre dos usuarios donde es imposible espiar sin que lo detectemos”, aseguró el experto en la materia Gilles Brassard, de la Universidad de Montreal, en declaraciones a la BBC,.
De esta forma, si un vínculo cuántico se rompiera, los científicos lo detectarían y las conexiones podrían ser desviadas a través de otros nodos con el fin de que cualquiera de los dos usuarios conectados a la red pueda permanecer en contacto de manera segura.


